MUJER VOTA MUJER

 Esta podría decirse que es una consigna feminista, aunque no con esto estoy confirmando que desde ese lugar se identifique una campaña política. Pero quiero concentrarme en lo incómoda que se vuelve, en las carachas que ha raspado especialmente en esa misoginia de mis queridos hombres de este municipio.  

Mujer vota mujer: me gusta pensarlo en un mundo donde esas fronteras tan marcadas que nos ha interpuesto las atravesemos; porque a la inversa es lo que nos enseñaron que  si responde a una realidad "mujer destruye a mujer". La confianza entre mujeres es exhibida como un mito, como un proceso imposible de lograr. Mujer vota mujer: me habla de reconocimiento y la representación, las mujeres somos diversas y nuestros cuerpos viven historias diferentes pero encontrarnos en un lugar común para activar nuestra voz es un movimiento poderoso. 

Mujer vota mujer: responde a un proceso serio de reflexión, de construcción política, de reclamar lugares tan negados, es la conciencia de construir en común, me encontré hoy justamente un apartado muy interesante sobre esos cimientos de la mujer y la política. En 1954 cincuenta mujeres crearon la organización femenina nacional, a la cabeza de la liberal Esmeralda Arboleda y la conservadora Josefina Valencia. Dentro de su plan de trabajo no solo estaba conseguir el derecho al voto, sino también la protección de los derechos de la mujer obrera y de la mujer campesina. "La idea es la de agrupar a todas las mujeres colombianas sin distingos políticos o sociales para unirnos en la lucha por el reconocimiento de los derechos de la mujer".  ( Esquivel, 2020, p53). 

Y así no es un partido, ni una secta, es un movimiento, una decisión política en reconocer nuestra luchas en el cuerpo de otras. Las mujeres hace más de 60 años tenemos ese fuego, esa voluntad de romper con ese lugar pasivo que nos otorgaron y fue una lucha violenta poder ser reconocidas como ciudadanas, con niveles de debate expuestos en medios como:  ¨ que las votaciones no eran un lugar femenino; las mujeres no se quieren equiparar con los hombres; el voto es una carga para ellas". Una batalla para salir del encarcelamiento de los prejuicios; para los liberales que íbamos solo a votar por godos y curas y para los conservadores que éramos unas putas destruyendo la familia. 

A las mujeres no ha costado sangre tener un lugar y nos hemos enfrentado a discursos lascivos que solo buscan limitar nuestro poder. Demeritar la juntanza, que mujeres generen participación y debate. Demeritar la consigna y la decisión que se ve representadas por decir menos es ignorante. 

Las mujeres somos políticas, sabemos de política y nos interesa la gestión pública porque lo personal es político. Aunque aquí vale la pena destacar esos ejemplos tan sonados de la representación que va a esas mujeres como ultimo eslabón del patriarcado para sostener, sus ideas y patrones, esas que consideran que si se mantienen de su lado, de su agrado, en su amparo  en aros de sumisión indirecta, complacientes y replicadoras de las mismas violencias, gozarán poder. Es una alucinación,  cuando el poder no viene de una liberación que respalde libertades para todas. 

La construcción conjunta de nuestros sentires es una revolución. Y así les duela MUJER VOTA MUJER. 



Lau, Escritora de garaje e Histórica. 



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