COMUNICADO ¡ESTAMOS HISTÉRICAS! | Feminicidio Marcela Salcedo.
Cuando la violencia machista entra por la puerta de la casa, quiebra. Cuando la violencia no se reconoce ni se habla como es se convierte inmediatamente en un monstro tan grande que es imposible de enfrentar. Las mujeres no estamos seguras en ningún lado, las mujeres no podemos imaginar un futuro en que tengamos la seguridad de salir adelante, las mujeres no podemos dormir tranquilas en nuestras camas, las mujeres no podemos caminar en las calles, las mujeres no podemos tomar decisiones, a las mujeres nos cobran un precio muy alto el querer vivir, a las mujeres nos sentencian solo por existir.
A Marcela Salcedo la asesinaron en su propia casa, y nos duele profundamente el miedo, el terror, la paranoia, que sintió en ese lugar, que debía ser su lugar seguro: donde criaba a sus hijos, donde amaba, cocinaba, descansaba, donde seguía creciendo y evolucionado como mujer, aquí no es solo el hecho especifico de su muerte, aquí es todo lo que hay detrás y todo lo que nos tiene en Cachipay con una exagerada cifra de actos violentos contra las mujeres y dos feminicidios.
El lugar seguro podemos definirlo también como Cachipay, nosotras crecimos con la idea " que aqui no pasaba nada" en un pueblo que todos nos cuidan y nos procuran. Y no hay mayor romantización de este lugar que eso, sabemos lo que detestan que se hable mal de tal "grandioso 114" de sus problemáticas, de una sociedad completamente traspasada por el colonialismo y el patronaje. De esa sociedad que respeta y le debe al que tiene, aunque sea un violento y un abusador. Una sociedad que permite violencia discursiva y digital atreviéndose a señalar a " las más perras de Cachipay". Una sociedad que mercantiliza el cuerpo de las mujeres y las expone al escarnio publico con fotografías y videos. Una sociedad que sexualiza a las niñas, y le enseña los niños que deben ser un macho, como su papá: replicando una y otra vez patrones de misoginia.
Ese lugar no existe, la tierra " de ensueños, de luz y de amores" no es más que una isla apartada queriendo cerrar los sentidos para no oler a lo que huele realmente: a mierda, a podredumbre, a egocentrismo, a un falso regionalismo, enmarcado en que el mundo entero y las posibilidades no son más allá de los limites de este lugar.
Mea culpa.
El 19 de agosto del 2023 Cachipay estaba festivo, es su gran muestra de ferias tan comunes en los municipios del país. Pero ese día Marcela intentando proteger su vida fue asesinada en cercanías de su casa y NADA PASO. Nada nos paso como sociedad, seguimos bailando, bebiendo y celebrando, al final es una mujer más. Sí, fuimos parte de esa ignorancia colectiva porque no somos nosotros llorando a una madre, hija, amiga, esposa, compañera, vecina. A una mujer que solo vivía su vida.
La muerte de las mujeres es paisaje, la violencia contra las mujeres es una cotidianidad que se vive a diario y ni siquiera con un hecho como este pasa algo. La vida de las mujeres no interesa. no esta en la agenda de los gobiernos, no están las cifras claras en las alcaldías, no hay protocolos, no hay pedagogía porque sí, hay que enseñar que la vida de las mujeres no le pertenece a nadie más, no hay una conversación porque no interesa en realidad y así somos todos culpables que Marcela no haya celebrado como los demás y no vea crecer sus hijos.
A los feminicidas hay que tratarlos con todo el peso, no hay justificación.
Pero hoy les hablamos a quienes repiten un sin fin el patronaje de violencias y sostienen el discurso machista en nuestro diario vivir en este municipio. Hoy les hablamos a esos que sostienen ser dueños de las mujeres, son diarias las peleas, hablamos hoy a ese adolescente a ese hijo que ya golpea a su novia, a esos padres que disminuyen y basan su paternidad en la opresión y los que no generan violencia en sus hijas pero si en las hijas de otros. Hablamos a las autoridades: a la policía, alcaldía, comisaria y todos los entes de gobierno, este es el tema que necesitamos en la agenda, esto no es ponerse una camiseta morada por cumplir, ni hacer carreras de la mujer, esto no es revictimizar con procesos, preguntas e insinuaciones. Esto requiere mucho más.
A Marcela, no te conocimos personalmente, pero te deseamos toda la paz porque tu solo estabas viviendo tu vida, nos desgarra tu partida, nos parte no haber hecho nada, pero seguimos aqui colocando nuestros cuerpos para que esto no sea común en Cachipay ni en el mundo. Vamos a gritar, vamos a incomodar porque nos hacen falta muchas, y hoy nos haces falta tu.
Hoy si estamos HISTÉRICAS.
Lau y Maria Pau. Históricas Radio.

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