LA INCÓMODA LIBERTAD DE LAS MUJERES | 21F

Había estado unos días con mareos, rebotes y sintiéndome "rara" que sin culpas; para mi mamá lo primero que se le pasó por la cabeza es: -  "Laura, no estarás embarazada" en lugar de una gastritis a su máximo exponente porque no he aprendido a regular mis emociones y el estrés de mi trabajo. 

Luego de reírme para mis adentros, recordando una extensa temporada de verano, pensé que el pánico de hace unos años de solo imaginarme como mamá ya no me traspasaba, qué las culpas por tener sexo sin protección o las dudas que a pesar de todos los cuidados  algo haya salido mal no generaban una promesa vana de "tendré más cuidado". 

Sentí una clase de alivio que nunca creí sentir, ese respiro que dan las posibilidades, el decidir, el responder ante las consecuencias como un ser autónomo, la respuesta es elemental: maduré y vivo la adultez. Era  imposible hacerlo al principio de mis 20s sin una carrera, ni independencia económica, aunque siendo consiente de mis privilegios como estudiar y no responder por nada más, era algo impensable y horrible. [Si tal cual así, horrible]. 

Desde que me puse esas gafas tornasol, llena de filtros llamadas feminismo, entendí que esa intranquilidad, pánico, culpas no era solo por mi temprana irresponsabilidad de tener sexo sino por ser mujer, y entender que aunque mi vagina y útero los llevara y los sufriera, no podía ni imaginar no parir porque era delito, no podía transitar en paz una decisión que no es blanco y negro sino llena de grises y matices. 

La sentencia C- 055 del 2022, que es la eliminación del delito de aborto del código penal, esto en palabras más o menos es que las mujeres, personas no binarias y hombres trans  no fuéramos castigadas por decidir, demostrando que el "castigo" era completamente ineficaz, injusto y discriminatorio. 

Ineficaz porque a pesar de poder estar en la cárceles las mujeres y personas gestantes  seguían abortando ( Más de 960 casos se denunciaron en Colombia en el 2020) y estábamos encerradas.  Injusto porque sin un acompañamiento real y una sociedad opresora eran muchas las razones para tomar la decisión ( no tan banales pero VÁLIDAS como el pánico que narre al principio del texto). Discriminatorio, porque definitivamente este derecho estaba garantizado en esferas mucho más altas con poder adquisitivo,  por privilegio de razas y lugares de nacimiento, estas son solo algunas de la infinidad de hechos que demuestran  lo violentadas que estábamos con esta disposición.

Esto es un camino aún muy largo, complejo, serio, pero conquistado y reclamado el derecho de debatirlo desde un mejor lugar; no penal si no de salud pública. Hoy celebramos, y no por "matar niños" como irresponsablemente gritan algunos sino por tenemos un mayor espacio para debatirnos, deconstruirnos, construirnos, acompañarnos y vivir en libertad como cualquier ciudadano. Con garantías sociales para decidir desde la individualidad de nuestras creencias, vivencias y pensamientos.

Hoy celebro por tanta pujanza feminista, por lo que logra la juntanza y la persistencia de la incomodidad. ¡SOMOS HISTÓRICAS! 

- Lau I- Históricas Radio. 


 





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