FRANCIA SÍ, PERO FEMINISMO E IZQUIERDA NO ¿?
No sabía como empezar estas palabras, aun estoy en el éxtasis de una jornada electoral interesante llena de pequeñas victorias, que saben a gloria partiendo que desde que comencé a participar conscientemente en política solo sentía el dolor del fracaso, no porque "mi candidato" no llegara a un puesto de poder, sino porque siempre ganaba una clase, que no me representa y en lo que podía visualizar, no representa a la mayoría de una país tan empobrecido, diverso y desigual. Traspasado por tantas violencias, muchas que ni siquiera logramos entender, ni nombrar.
Con lágrimas en los ojos leí, vi y escuché una y otra vez el discurso de Francia, que me cala más allá de las entrañas e interpreta mis verdades como colombiana. Sentí orgullo y regreso a esas pinceladas de esperanza que me dio esta contienda; dormí con una sonrisa en mi rostro especialmente por como lo expresamos en Históricas: "un golpe en los testículos de todos esos machitos, con sus discursos políticos completamente patriarcales, misóginos y violentos".
Me desperté en la mañana a seguir las noticias y los análisis después de esta jornada tan especial ( por radio claramente) y comencé a escuchar uno tras otros los comentarios sobre la grandiosa hazaña de Francia. Lo es, claramente y marca el comienzo de una forma diferente de hacer y ser político en Colombia pero, nos quedamos allí. Y empiezan los bombardeos de discursos para desviar el tema, las noticias falsas y un saborcito en el aire de tantos cómo si las elecciones ya hubieran pasado y con los resultados de ayer fueran suficientes.
Fuente: W Radio
Reconocerse en la figura de Francía no es solamente, por toda la tendencia "fancy" de salirse de los esquemas y ser "super progre", reconocerse en Francia es reconocer el feminismo, la izquierda y la acción popular en la que basa toda su fuerza, es reconocer una coalición con ideales fuertes, que sostienen y leen un país más cercano a nuestras realidades.
Con la boca abierta, escucho personas que con mucha convicción vieron en Francia Márquez un país distinto pero que inmediatamente perdió la consulta, van directamente a ideales completamente opuestos con el mal llamado centro y la derecha genocida. Mujeres que celebraron junto a mi el fallo histórico del 21 del febrero, están considerando ahora apoyar una política completamente anti derechos. Esa desconexión me deja perpleja y me apaga un poco el anhelo que este país cambie, más con los despertares sociales del 2019 y 2021.
El congreso y la cámara sigue vestido con la política tradicional, con curules afros y de victimas que no tienen representantes dignos para lo que se necesita. El gamonal Char compró votos en la cara del mundo entero y no paso nada, la mujer más votada es María Fernanda Cabal, una mujer que no tiene atisbos de una agenda feminista. La mayoría de mujeres en campaña sufrieron violencias, desde amenazas a codazos en tarima. Este panorama no nos permite creernos grandes ganadores.
Lo que sucedió sí fue un triunfo, un sorbo de optimismo para seguir de pie en la lucha, porque el cambio será feminista o no será. Pero esto no representa que acciones controlables, donde podemos hacer seguimiento nos detengan en el deseo máximo y objetivo final de un cambio, marcando nuestra intención de voto por el individualismo y la soberbia.
Definitivamente NO HAY CENTRO ENTRE LA VIDA Y LA MUERTE.
Lau- Escritora de garaje.

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