EL DÍA QUE MI MEJOR AMIGO ME VIO LAS TETAS.

La  nostalgia me mantiene viva, me ha hecho acercarme a lugares a los que nunca pensé regresar,  buenos y malos porque el pasado hace lo que soy hoy. Los buenos recuerdos me han acercado por ejemplo:  a mi herencia rural de la que estoy orgullosa, me han acercado a lo público para potencializar mi conciencia social, me han acercado a grandes personas en las que he descubierto la amistad y el amor en el mundo. 

Pero también las regresiones (necesarias) a lugares oscuros, momentos tristes y devastadores me han hecho mucho más vulnerable,   tejiendo el cuero en  los rastros de lo que pienso y quiero hoy. Quizá hable por mucho más tiempo sobre estas regresiones,  aunque pensándolo bien este blog es el resultado de esas vueltas al pasado que tan intransigente hago casi todos los días. 

Pero,  hoy hablaré de mis tetas haciendo alusión directa y subjetiva porque no sé escribir de otra manera, hablare de la mujer que las lleva y que esta construida hoy:  de las decisiones que ha tomado, a quien ha decidido querer,  mientras  da poder sobre ella y a sus tetas.  Sé  que he amado muchas cosas y personas  en la vida y nunca había pensado en el poder que le ha dado a varias de esas personas. 
Mantengo que mi tiempo en el colegio ha sido el más feliz en los 23 años que puedo considerar vida, recuerdo específicamente en uno de estos viajes al pasado cuando pude ser amiga de hombres,  me sentía la mujer más poderosa del mundo aunque no fuera esa amiga predilecta y me tocará trabajar muy duro para poder ser "parte de ellos",  caí en hablar mal de muchas mujeres, entre esas mis mejores amigas,  en morbosear  a otras, validando y justificando porqué era el putas que Pepito se la comiera ( se la rumbiara, la manoseara,  etc. )  y nos contara todo lo que le hizo, o porque esta otra con razón nunca la mencionaria "porque no,  ¡qué gurrero! " otras veces justifiqué su violencia y las de sus familias, y me sentía lo más porque era muy hombre y "pertenecía". Un imaginario amplio e ignorante que yo sobrepasaba, por ende estaba protegida y  nunca me pasaría eso porque yo no era como  "esas". 
 
Pero, claro que paso,  nunca estuve amparada y soy incluso <<más >>  peor que las  esas,   aprendí que cuando le mostré a mis amigos las tetas:  lo que yo pensaba, como me comportaba,  producto de una pubertad de inseguridades y que prácticamente toda la vida trabajo para "el otro equipo" sin ninguna garantía quizá  solo " que a pesar de muchas cosas" seguirán (y siguen) siendo mis amigos;  a pesar de sentir mucho, de ser histérica, exagerada,  de reaccionar al apego inmediato cuando te sientes "querida"... a pesar de mi.  
Cuando me di cuenta que a pesar de todo ese trabajo, así fuera en el error, con la misma regla de medida que yo muchas veces utilice, he sido y sigo siendo medida, descubrí las cadenas de la misma existencia de una mujer, de todas la mujeres. 

Ahora lo unico que piesno es en el gran error de mostrarle mis tetas a mi mejor amigo y así  descubriera la mujer que hay en mi, como históricamente reconocida un ser humano de segunda categoría si no hago opio a las posturas naturales, sistemáticas, históricamente culturales y patriarcales para "pertenecer", para pertenecerle y poder obtener ese lugar, el lugar.  




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