EMPATÍA ¿SOLO UNA IDEA QUIJOTESCA?

Imagen extraída de Twitter #Cervantes2018

La empatía es lo que definimos como el hecho de percibir, compartir y <<comprender>> una realidad ajena. Pero verdaderamente ¿se puede interpretar una realidad ajena como propia? por un microsegundo ¿puede uno  colocarse en los zapatos de otros ?
El caos corre por las calles de mi pequeño pueblo, en Colombia ni se diga, el mundo entero es caótico por eso es que debe funcionar y en esta carrera por sobrevivir devorarnos unos a otros es pan de cada dia.
A parte de vivir con nuestros problemas diarios es sujeto por la relaciones sociales enterarnos de las de los demás y humanamente sentir alivio porque muchas veces nuestros problemas no se equiparan a los demás por lo mismo encontramos "justificación" a sus  actos como jueces rutinarios:  <<le pego por grosera>>...  <<eso le pasa por puta>> ... <<eso le pasa por marica>>... << eso le pasa por ser usted>>

En el capítulo XII de Don Quijote dónde se narra la pena del pastor  Grisóstomo quien palabras más palabras menos terminó muriendo <<de amor>> a lo que para la injusta y cotidiana vida la culpable y a quien intentaban crucificar era a  su pareja la pastora Marcela quien en realidad jamás correspondió a los sentimientos del joven pastor pero en esa agridulce encrucijada la mayoría del pueblo se intentaba colocar en los zapatos del pobre pastor pero ni por una milésima de segundo en los de la descorazonada. Se podría concluir así que la empatía es selectiva, benevolentemente se la obsequiamos a quienes pasan por nuestros exámenes moralistas y quienes "la merecen" según nuestros criterios, en nuestros imaginarios "correctos".
Pensaba cerrar el post aqui quedarme con la irreversible versión de la empatía como reina en las selecciones debía quedarse así, un bien preciado que no se le da a cualquiera, como decía mi abuela hablando de la virginidad, pero ninguna de las dos es tan irremediablemente "preciada" y mucho menos selecta.

Y antes que junto a Grisóstomo  se enterrara la dignidad y la empatía,  entre las montañas salió Marcela a defender, no, más bien a dejar claro que esta virtud  es  para todos.

" y así, ruego a todos los que aquí estáis, me estéis atentos:
 que no será menester  mucho tiempo, ni gastar muchas palabras, para persuadir una verdad a los discretos. Hízome el cielo, según vosotros decís, hermosa, y de tal manera, que, sin ser poderosos a otra cosa, a que me améis os mueve mi hermosura, y por el amor que me mostráis, decís, y aun queréis, que esté yo obligada a amaros. Yo conozco, con el natural entendimiento  que Dios me ha dado, que todo lo hermoso es amable; mas no alcanzo que, por razón de ser amado, esté obligado lo que es amado por hermoso a amar a quien le ama. Y más, que podría acontecer que el amador de lo hermoso fuese feo y siendo lo feo digno de ser aborrecido, cae muy mal el decir <<quiérote por hermosa: hasme de amar aunque sea feo>>. Pero, puesto caso que corren igualmente las hermosuras, no han de correr por igual los deseos; que no todas las hermosuras enamoran: que algunas alegran la vista y no rinden la voluntad; que si todas las bellezas enamorasen y rindiesen, sería un andar las voluntades confusas y descaminadas, sin saber en cuál habían de parar; porque, siendo infinitos los sujetos hermosos, infinitos habían de ser los deseos. Y, según yo he oído decir, el verdadero amor no se divide, y ha de ser voluntario, y no forzoso. Siendo esto así, como yo creo que lo es ¿ por qué queréis que rinda mi voluntad por fuerza, obligada no más de que decís que me queréis bien?  Si no, decidme: si como el cielo me hizo hermosa me hiciera fea ¿fuera justo que me quejara de vosotros porque no me amábades? Cuanto más, qué habéis de considerar que yo no escogí la hermosura que tengo: que, tal cual es, el cielo me la dio de gracia, sin yo pedirla ni escogerla. Y así como la víbora no merece ser culpada por la ponzoña que tiene, puesto que con ella mata, por habérsela dado la naturaleza, tampoco yo merezco ser reprendida por ser hermosa; que la hermosura de la mujer honesta es como el fuego apartado, o como la espada aguda: que ni el quema ni ella corta a quien ellos no se acerca.

(...)
A los que he enamorado con la vista he desengañado con las palabras, y si todos los deseos se sustentan con esperanzas, no habiendo yo dado alguna a Grisóstomo, ni a ningún otro, en fin, de ninguno de ellos, bien se puede decir que antes lo mató su porfía que mi crueldad. "
Fragmento capítulo XII Don Quijote de la Mancha 

A través del tiempo ha sido difícil concebir que existen dos caras de la moneda, dos visiones de una historia mucho menos colocarse en los zapatos de los dos actores, pero quién ha de determinar a quien obsequiar ese don como si fuese cualquier menester, si debe considerarse como un bien público objeto de todos y para todos. Ser empático tiene muy poco de compasión y lástima, en cambio mucho de valor y reconocimiento  por nuestras debilidades mismas en los ojos de los demás, en el reconocimiento de la fragilidad del -ser- humano, con la certeza que no hay mejores, ni peores solo una manada de sujetos sobreviviendo porque en la vida todos como jueces hemos sido, así estaremos en el pretorio.

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